El pasado viernes estuvimos en campo en la finca piloto de Fernán Núñez, enfrentándonos a un gran reto: cárcavas de enormes dimensiones que están afectando gravemente la zona.
Para contener su avance, instalamos albarradas de Soilprotect, una solución eficaz para estabilizar el terreno y reducir la erosión. Estas estructuras no solo retienen suelo, sino que también funcionan como diques naturales durante las lluvias, ralentizando el flujo del agua y permitiendo que los sedimentos se depositen en lugar de perderse.
También comprobamos el estado de las cubiertas vegetales sembradas en una actuación anterior, confirmando su papel clave en la protección del suelo. Estas cubiertas actúan como barrera natural, ayudando a prevenir la formación de nuevas cárcavas y favoreciendo la recuperación del ecosistema.
Cada acción cuenta en la lucha contra la degradación del suelo. ¡Seguimos avanzando en la protección y regeneración de nuestros ecosistemas!
