Esta semana hemos estado en nuestra finca piloto de Castro del Río instalando sensores de humedad en tres puntos clave: los taludes, las cabeceras de las cárcavas y cerca de los olivos. También hemos instalado una estación meteorológica para complementar los datos ambientales.
¿Para qué todo esto? Para entender cómo cambia la humedad del suelo con el tiempo y cómo influye en procesos como el avance de las cárcavas y la caída de taludes. Esta información es vital para diseñar soluciones que ayuden a frenar la erosión.
Y en la última foto, algo que nos alegra mucho compartir: ¡los efectos reales de uno de los diques instalados! Se puede ver cómo está reteniendo sedimentos y rellenando la cárcava, ayudando a restaurar el terreno de forma natural.
¡Paso a paso, seguimos trabajando por un olivar más sostenible!
